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  • Raquel Brune

Cuadernos que toda escritora o escritor necesita.

En el vídeo de este domingo aproveché para enseñaros algunos de mis cuadernos (sí, algunos) favoritos y la pregunta más popular al respecto fue la de “Raquel, ¿pero cuántos cuadernos tienes?”. La respuesta breve es: muchos. El hueco de debajo de mi cama es una de las pesadillas recurrentes de Marie Kondo en lo que a papelería se refiere.


He hecho el cálculo y suelo utilizar cinco cuadernos de forma más o menos simultánea solo para poder llevar a cabo mis proyectos literarios. Os prometo que no tengo nada en contra del Amazonas y que intento recurrir a cuadernos de papel reciclado (Muji, una de mis marcas favoritas, ofrece este tipo de productos). De hecho, como este post es la respuesta larga, voy a intentar explicar por qué creo que una escritora o escritor necesita estos cuadernos y para qué. El papel podría sustituirse con apps y programas que realizan la misma función y os animo a probarlas y a utilizarlas si os sentís más cómodas con ellas, pero, en mi caso, por más que lo intento mis ideas no fluyen igual ante una pantalla que como lo harían frente a una hoja de papel y el peso de un bolígrafo en la mano.


Si como yo eres un poco romántica (“especialita”) con este tema (el deslizar de la tinta sobre el papel, el sonido de las ideas vertiéndose bajo tu pluma blablaba), vamos allá con los cuadernos que toda escritora o escritor necesita en su día a día.


El cuaderno de las ideas sueltas


En el metro, mientras tiendes la colada, paseando a tu perro… una nunca sabe cuándo le va a venir la inspiración, esa amiga a la que le gusta pasarse por tu casa sin avisar, así que tener un pequeño bloc contigo es muy útil para apuntar las ideas sueltas que te vienen. Es posible que creas que puedes prescindir de este cuadernito porque “te acordarás”. Spoiler: No. No lo harás. Nueve de cada diez veces solo puedes recordar que había algo que era importante que no olvidases, pero no de qué era (al más puro estilo Neville Longbottom), así que si quieres que tu yo del futuro te adore, apuntala cuando se te ocurra y el día en que estés escasa de ideas te lo agradecerás.


El cuaderno de los brainstorming y los mapas conceptuales


Puede que seas de ese tipo de escritoras que se sienta ante el papel y deja que fluya la creatividad, así a lo loco. Autores de brújula que viven al límite y no saben qué va a ocurrir en su novela antes de escribirlo. Sin embargo, si como yo necesitas estructurarte la cabeza antes de sentarte a teclear, un cuaderno grande, que se pueda abrir sin problemas y a ser posible sin líneas ni puntos, te ayudará a entender tu propia novela de principio a fin con solo un vistazo.


Desde que descubrí los mapas conceptuales mi vida como autora ha sido mucho más sencilla. En estos cuadernos puedo apuntar conceptos sueltos e ir enlazándolos entre sí, hacer líneas temporales en las que ir agregando escenas y todo tipo de recursos para tener claro qué está pasando en mi novela.


El cuaderno de la documentación, el worldbuilding y la creación de personajes


Si eres una escritora de fantasía, ciencia ficción o novela histórica uno de estos cuadernos se puede convertir en tu mejor amigo. Tener toda la documentación que necesitamos para escribir el libro (ya sea real o inventada) nos permitirá poder centrarnos en el texto y no en los detalles del mundo o la época sobre la que escribimos. Aprovechar estos cuadernos para anotar pequeños detalles sobre la personalidad, el pasado o el aspecto físico de los personajes también te ahorrará muchos dolores de cabeza (no sería la primera vez que le cambio los ojos de color a un personaje en mitad del libro por no hacer esta parte bien. Menos mal que existen las lectoras beta y las editoras)

El cuaderno guión


De nuevo, que uses este cuaderno o no dependerá de si eres brújula o mapa, o en qué grado. Hay escritoras que con una vaga idea de lo que va a pasar en la trama y un par de fichas de personajes se ponen a escribir y les sale bien. Las hay que desarrollan una escaleta en la que resumen en unas pocas líneas lo que va a pasar en cada capítulo o en cada escena. Yo prefiero ir más allá y escribir un resumen de los pensamientos del personaje narrador, de la acción y una especie de guion donde aparecen los diálogos de los personajes (que a veces cambian al escribirlos, todo sea dicho).


Sé que parece que lleva mucho más trabajo, pero me permite centrarme en la escritura en sí cuando me siento a trabajar en lugar de tenerme que parar a pensar “y ahora qué”, lo que supone que a la hora de la verdad avanzo mucho más rápido. Independientemente del método que emplees, si lo haces a mano, vas a necesitar papel. En este último caso contar con un buen arsenal de folios, fichas o con un cuaderno específico ayuda.


El cuaderno de la corrección


Ya has planificado tu novela, has escrito día y noche como una condenada, aprovechando tus ratos libres entre clase y clase o antes de ir al trabajo y ¡por fin has acabado el primer borrador! Qué bien, ¿verdad? ¡Ja! Pues ahora ya puedes ir a por otro cuaderno (la industria papelera te está muy agradecida por tus contribuciones) porque llega la hora de corregir, que puede llevar el mismo o incluso más trabajo que todo lo que hemos hecho hasta ahora (¿alguien me recuerda por qué soy escritora?).


Muy probablemente vas a mandar la novela a lectores beta y quizás también la trabaje un editor o editora. Cuando te den su feedback te encontrarás con un millar de correcciones y si no quieres volverte loca te recomiendo que las vayas apuntando y subrayando a medida que las corrijas. También puedes utilizar este cuaderno para apuntar cómo vas a hacer los cambios y tus propias observaciones. La corrección de una novela es un proceso AGOTADOR desde el punto de vista mental, así que no quieres perderte. Créeme. Si hace falta clasifica los cambios en función de la trama, el personaje y los capítulos para no volverte loca.


En mi caso con estos cuadernos más o menos tendría cubiertas todas mis necesidades creativas. No siempre utilizo “cuadernos” en el sentido estricto de la palabra. A veces hago el brainstorming clavando un par de folios en un corcho y pego post-its con escenas o ideas, o utilizo tarjetas para hacer una escaleta porque así me aclaro mejor. Depende del proyecto y de cómo lo vea en mi mente más claro en ese momento. Ya sabéis que con esto de la escritura no hay normas ni verdades universales. ¿Cómo os organizáis vosotras y vosotros?¿Sois de papel o preferís utilizar herramientas digitales?



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